domingo, 20 de marzo de 2016

Cine: La Serie Divergente: Leal


Título: La Serie Divergente: Leal 
Título original: The Divergent Series: Allegiant
Fotografía: Florian Ballhaus
Música: Joseph Trapanese
Guion: Noah Oppenheim, Adam Cooper, 
Bill Collage, Stephen Chbosky (Libro: Veronica Roth)
Director: Robert Schwentke
Reparto:
Shailene Woodley, Theo James, Naomi Watts, Ansel Elgort, Miles Teller, 
Jeff Daniels, Jonny Weston, Bill Skarsgård, Kristin McKenzie, Juanita J.P. Taylor,
Marisol Correa, Jessica Yoshimura, Steven A.D. Taylor, Lindsey McCollough, Alicia Kelley.

Sinopsis:
La tercera entrega de la exitosa franquicia de La Serie Divergente: Leal, lleva a Tris (Shailene Woodley) y a Cuatro (Theo James) a un nuevo mundo, mucho más peligroso que el que habían conocido antes. Tras las revelaciones trascendentales de INSURGENTE, Tris debe escapar con Cuatro e ir más allá del muro que rodea Chicago. Por primera vez en la historia, dejarán la única ciudad y familia que conocen. Una vez fuera, todo aquello que presuponían como cierto, pierde cualquier sentido tras la revelación de nuevas verdades. Tris y Cuatro deben decidir rápidamente en quién confiar mientras se inicia una guerra despiadada que amenaza a toda la humanidad, más allá de las paredes que rodean Chicago. Para sobrevivir, Tris se verá forzada a tomar decisiones imposibles sobre el coraje, la lealtad, el sacrificio y el amor. (elseptimoarte.net)

Opinión:
Siempre he pensado que la Saga Divergente era entretenida y adictiva, pero con una trama que peca de ser caótica y desordenada, donde nadie parece saber qué es lo que está ocurriendo, ni siquiera sus protagonistas. Sin embargo, para mí las películas han conseguido solventar como mejor han podido esos vacíos argumentales y se han apoyado en la acción y el entorno distópico, valiéndose de efectos especiales muy visuales. Según la crítica e, incluso, parte del público, en Leal no había nada salvable y, la poca coherencia que tenía, la había perdido. Ante este panorama yo ya no sabía qué es lo que podía esperarme, aparte de un desastre. Quizás por mis bajas expectativas o porque en el fondo creía que la película no podía estar tan mal, Leal me gustó tanto como las anteriores entregas de la saga e, incluso, llegó a sorprenderme su final, que me dejó con la evidente duda de ¿qué ocurrirá en la última parte, Ascendente?

Tal y como ocurre en la novela, Leal arranca justo donde terminó Insurgente. Sin apenas un breve resumen de lo sucedido hasta ahora, nos encontramos en el Chicago de las facciones al borde de una guerra civil. Tras el descubrimiento de que hay vida más allá del muro, Tris está decidida a averiguar qué y quiénes son los responsables del experimento que ha sido la vida de los habitantes de la ciudad durante los últimos años. Junto a Cuatro, Tris y sus amigos lograrán salir al exterior, donde no pasará mucho tiempo antes de que se encuentren con los encargados de que Chicago fuese dividido en un sistema de facciones. Poco a poco empezarán a descubrir las respuestas a todas sus preguntas y muchas cosas más que cambiarán todo aquello en lo que creían. Tris y Cuatro deberán decidir en quién confiar antes de que sea demasiado tarde.  


Leal es la prueba de que esta saga es un auténtico caos y que ni siquiera su adaptación a la gran pantalla ha podido salvar el potencial de la historia. Eso sí, al menos cumple su función de entretener. Sin embargo, no comprendo a qué viene la decepción de los críticos y espectadores no lectores de las novelas que creían que la saga mejoraría o que, de pronto, mostraría una profundidad y complejidad de la que nunca ha hecho gala. Para mí, la saga se ha mantenido lo más cerca posible del material original de la autora, así que, como se puede deducir, esto sigue sin ir a ningún sitio y, por lo tanto, no es culpa de las adaptaciones. De hecho, éstas siguen siendo muy fieles a su estilo, con un ritmo ágil, en el que destaca la acción constante, e intentando darle cierto sentido a las incógnitas que se han planteado a lo largo de la historia.   

La trama continúa enrevesándose y, como ya sucedió en la última novela, parece una historia totalmente diferente a las anteriores entregas. De pronto nos encontramos en un escenario nuevo, con personajes que ni aportan ni dejan de aportar nada a la historia y con unas explicaciones vagas sobre el origen de los divergentes y la sociedad de facciones. Todo ello se suma a la inminente guerra que va a tener lugar en Chicago, ahora que el antiguo sistema ha sido eliminado. En este extraño ambiente, Tris y Cuatro deben desenvolverse lo mejor que puedan y, aunque tienen un margen más bien limitado, consiguen destacar por encima de todos los demás elementos de la película. 


En mi opinión, los grandes aciertos de estas adaptaciones son Shailene Woodley y Theo James. Ambos me parecen actores estupendos, con una química que hace que Tris y Cuatro se compenetren a la perfección y que sean una pareja que cambia y evoluciona, adaptándose a las circunstancias de su entorno. En Leal y, siendo fiel a la narración de la novela, el protagonismo de la historia queda compartido entre Tris y Cuatro, aunque esta vez más en él que en ella. Mientras vemos cómo Tris parece adaptarse a su recién descubierta realidad, Cuatro se plantea la moralidad de las acciones que llevan a cabo en el lugar al que acaban de llegar. Este recurso, si bien nos permite reconocer en Cuatro un protagonista masculino más complejo e interesante, no favorece en nada a Tris, que queda en un segundo plano durante gran parte de la película y pierde su rol de heroína. Por suerte, hacia el último tramo las cosas recuperan su orden natural y Tris toma las riendas de la situación para hacer frente a un inesperado enemigo. 

Lo que más me ha llamado la atención de Leal ha sido su final y es que termina con los acontecimientos que ponen fin a la historia en el libro, pero sin la impactante muerte correspondiente. Esto demuestra que dividir la novela en dos partes era innecesario, ya que Leal logra recoger los datos más importantes presentados en la obra original, al mismo tiempo que les da a los protagonistas y al resto de personajes un final digno y adecuado. Entonces, ¿qué pasará en Ascendente? Eso es un auténtico misterio que, siendo sincera, me apetece resolver, puesto que puede que esta nueva libertad redima a la saga y, quizás, nos dé una película que por fin ofrezca ese algo más que todos pedimos. 

La Serie Divergente: Leal continúa en la línea de sus predecesoras y se mantiene fiel, en la medida de lo posible, a la esencia de las novelas en las que se basa. Acción a raudales, descubrimientos que no terminan de arrojar la luz suficiente sobre una trama que cada vez se desinfla más, pero que presenta a un elenco de actores siempre correcto y a una pareja protagonista, Shailene Woodley y Theo James, que demuestra una vez más ser lo mejor de la serie. Ahora sólo queda preguntarse, ¿qué sucederá en la última entrega de la saga, Ascendente? Habrá que esperar a 2017 para averiguarlo.  

Trailer:

Gracias por leer...

domingo, 13 de marzo de 2016

Reseña: No hay amor sin espinas - Sarah MacLean

Título: No hay amor sin espinas
Título original: No Good Duke Goes Unpunished
Autor/a: Sarah MacLean
Editorial: Versátil 
Pág. aprox.: 408
Precio aprox.: 18.90
Saga Las reglas de los canallas
1. Un canalla siempre es un canalla (Reseña)
2. Amor con amor se paga (Reseña)
3. No hay amor sin espinas
4. Nunca juzgues a una dama por su apariencia

Sinopsis
Temple es más conocido como el “duque asesino” desde que años atrás fuera señalado como el autor de la muerte de Mara Lowe, la joven dama que iba a convertirse en la esposa de su padre. Incapaz de recordar qué sucedió realmente, lleva doce años reinando en los más oscuros rincones de Londres, convencido de que no hay redención posible para él. Mara se juró a sí misma que jamás regresaría al mundo del que hace años huyó, pero cuando su hermano pierde toda su fortuna en “El Ángel Caído” la casa de juego con peor fama de la ciudad se verá obligada a intentar hacer un pacto con Temple, el hombre que no esperaba volver a ver y que resulta ser uno de los dueños del Casino. Temple cree haber hecho un buen trato hasta que se da cuenta de que la dama oculta más de lo parece y va a necesitar cada pizca de su fuerza de voluntad para resistir la atracción que siente por esa misteriosa y enloquecedora mujer, que parece dispuesta a arriesgarlo todo por honor…
Opinión
Qué tendrán estos canallas que me es imposible resistirme a ellos. Sin duda alguna, uno de mis mayores y mejores descubrimientos literarios del año pasado y de mi vida lectora ha sido Sarah MacLean y su original y adictiva saga de canallas. Con Un canalla siempre es un canalla me adentré en un nuevo género para mí, la romántica histórica, y con ella en el prestigioso club de juego de Londres, El Ángel Caído, regentado por cuatro misteriosos hombres que han perdido su reputación en la aristocracia en favor de la conseguida en los bajos fondos londinenses. Sin embargo, hasta ellos tienen corazón y, sin darse cuenta, el amor les encuentra poco a poco. Primero fue Bourne, un marqués frío y arrogante dispuesto a todo por recuperar su título que no cuenta con la fortaleza y voluntad de Penélope, la única mujer capaz de darle órdenes. Después fue Cross, un conde inteligente y astuto que encuentra a su igual en Pippa, una joven amante de la ciencia de la que se enamorará perdidamente. Ahora es el turno de Temple, conocido por todos como "el duque asesino", que de pronto se encuentra cara a cara con la mujer a quien creen que mató, Mara Lowe, que no se dejará intimidar por un hombre con su fama. ¿Serán capaces de dejar a un lado el pasado para forjar un futuro juntos o acaso es imposible perdonar lo ocurrido hace doce años? Y, una vez que conozcáis esta respuesta, queda la siguiente pregunta: ¿Quién se esconde bajo el misterioso Chase, el último de los canallas?


Hace doce años el duque de Lamont se despertó en una cama llena de sangre de la joven prometida de su padre. Sin recuerdos. Desde entonces, la aristocracia le dio la espalda y no dudaron en bautizarlo como "el duque asesino".  Incapaz de volver a su vida de lujos, el duque de Lamont adoptó un nuevo nombre, Temple, y se convirtió en uno de los cuatro fundadores del mejor y más prestigioso club de juego de Londres, El Ángel Caído. Ahora, doce años más tarde, Mara Lowe, la joven a la que le acusan de haber asesinado, se muestra ante él para hacer un trato donde salvar la fortuna que su hermano perdió en el casino. No obstante, ninguno de los dos cuenta con la inesperada atracción que surge entre ellos y pronto deberán decidir qué es lo que verdaderamente importa antes de que sea demasiado tarde. ¿El amor o el honor?

No hay amor sin espinas es la historia de Temple, tercer miembro fundador de El Ángel Caído, y de Mara Lowe, la mujer a la que incluso él cree haber matado, pese a que no recuerda nada de lo sucedido. Reconozco que tenía muchísimas ganas de seguir con esta serie después de lo mucho que me han cautivado sus predecesoras y, en esta ocasión,  estaba deseando descubrir quién era Temple, un hombre conocido por su fortaleza dentro y fuera del ring, pero con un oscuro pasado por el que muchos le temen y admiran. Asimismo, sentía verdadera curiosidad por cómo la autora hilaría esta historia con las anteriores y qué final feliz le daba a Temple y a Mara. Lo que me ha quedado muy claro después de leer No hay amor sin espinas es que Sarah MacLean sabe cómo intrigar y conquistar a los lectores con sus historias de amor y con la tercera entrega de Las reglas de los canallas lo ha vuelto a hacer.

Mara y Temple son la pareja protagonista de No hay amor sin espinas. Entre ellos existe un pasado que será difícil de olvidar para ambos y que supondrá un obstáculo durante el transcurso de la trama que hará que nos preguntemos si es posible que el amor pueda triunfar cuando hay tantas mentiras y medias verdades. Sin embargo y mientras nuestros protagonistas intentan averiguar qué es lo que sienten, nos encontraremos con escenas divertidas y cargadas de tensión sexual no resuelta, pero también muy duras, tiernas y adorables que me han arrancado más de un suspiro.    

Una de las cosas que más me ha sorprendido es la personalidad de ambos protagonistas. Por un lado, Mara es una mujer que, a pesar de haber sufrido muchísimo durante su vida, ha sabido salir adelante por sí sola. Después de lo sucedido doce años atrás, la culpa no ha dejado de acosarla ni un minuto y, en su intento por salvar a Temple, no dudará en apartar sus sentimientos por él a un lado si así consigue limpiar el nombre del duque. Por supuesto, Temple no permitirá que huya de nuevo, no ahora que ha descubierto en ella a la mujer de sus sueños y con quien comparte una conexión que jamás encontrará en otra. Sin duda, ha sido Temple quien más me ha sorprendido y, como ya me ocurrió con Bourne y Cross, no he podido evitar caer rendida ante él. Pese a la vida que ha tenido que vivir bajo ese sobrenombre, "el duque asesino", que ni siquiera sabe si se merece, es un hombre bondadoso, amable y dulce. Una de las escenas que más he disfrutado es una en la que Temple visita el hogar para niños huérfanos que dirige Mara, en la que el duque enseña a los niños modales y formas de luchar, mientras deja traslucir su lado más humano y tierno, al que Mara ni una servidora se puede resistir. Aunque debo admitir que todas las escenas entre estos dos son preciosas y encantadoras y una vez que terminas la novela se te queda una sonrisa en los labios.

Pero si hay algo que me haya encantado de No hay amor sin espinas ha sido volver a reencontrarme con las parejas de los libros anteriores, además de las interacciones entre los cuatro fundadores del club. Es una delicia saber cómo les sienta la vida de casado a los canallas Bourne y Cross, así como volver a disfrutar de momentos dulces y románticos entre ellos y sus mujeres, Penélope y Pippa. También es muy interesante conocer un poco más al misterioso Chase y, después del final de No hay amor sin espinas, sabremos de una vez por todas qué esconde el fundador de El Ángel Caído, aunque para saber más hay que leerse Nunca juzgues a una dama por su apariencia, novela que será una de mis próximas lecturas.


No hay amor sin espinas es tan romántica, divertida, excitante y entretenida como las anteriores novelas de esta serie de canallas a los que es imposible resistirse. La historia de Mara y Temple nos traslada de nuevo a El Ángel Caído, el club más prestigioso de Londres, donde viviremos una nueva aventura en la que el honor y el amor están en juego. Todo ello con el adictivo y delicioso estilo de Sarah MacLean, que hará que no puedas separarte de las páginas del libro hasta saber si este canalla y su dama encuentran su final feliz. Una serie romántica-histórica que, sin duda, se ha convertido en una de mis favoritas. 
Autor/a
Sarah MacLean creció en Rhode Island, obsesionada con la novela romántica histórica y lamentando el hecho de haber nacido mucho tiempo después de poder participar en el debut de la temporada. Su amor por la historia la impulsó a licenciarse en el Smith College y en Harvard University, antes de decidirse, por fin, a coger pluma y papel y escribir su primera novela. Sarah vive ahora en la ciudad de New York con su marido, su perro y una impresionante colección de novelas románticas.

Web de la autora: http://www.sarahmaclean.net/
Gracias por leer...

domingo, 6 de marzo de 2016

Wishlist: Poison Princess - Kresley Cole

Sinopsis:
She could save the world—or destroy it.

Sixteen-year-old Evangeline "Evie" Greene leads a charmed life, until she begins experiencing horrifying hallucinations. When an apocalyptic event decimates her Louisiana hometown, Evie realizes her hallucinations were actually visions of the future—and they're still happening. Fighting for her life and desperate for answers, she must turn to her wrong-side-of-the-bayou classmate: Jack Deveaux.

But she can't do either alone.

With his mile-long rap sheet, wicked grin, and bad attitude, Jack is like no boy Evie has ever known. Even though he once scorned her and everything she represented, he agrees to protect Evie on her quest. She knows she can't totally depend on Jack. If he ever cast that wicked grin her way, could she possibly resist him?

Who can Evie trust?

As Jack and Evie race to find the source of her visions, they meet others who have gotten the same call. An ancient prophesy is being played out, and Evie is not the only one with special powers. A group of twenty-two teens has been chosen to reenact the ultimate battle between good and evil. But it's not always clear who is on which side.

¿Por qué quiero leer...?
Poison Princess es el primer volumen de la saga The Archana Chronicles que mezcla la distopía con el romance y las cartas del tarot. Una novela que está teniendo mucho éxito en el extranjero y que estoy deseando conocer. De hecho, hace poco tiempo una productora se hizo con sus derechos para llevar la historia a la pequeña pantalla y, sólo por la sinopsis, parece ser una de esas lecturas muy interesantes y únicas. 

¿Lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido? ¿Lo leeríais?

Gracias por leer...