domingo, 13 de marzo de 2016

Reseña: No hay amor sin espinas - Sarah MacLean

Título: No hay amor sin espinas
Título original: No Good Duke Goes Unpunished
Autor/a: Sarah MacLean
Editorial: Versátil 
Pág. aprox.: 408
Precio aprox.: 18.90
Saga Las reglas de los canallas
1. Un canalla siempre es un canalla (Reseña)
2. Amor con amor se paga (Reseña)
3. No hay amor sin espinas
4. Nunca juzgues a una dama por su apariencia

Sinopsis
Temple es más conocido como el “duque asesino” desde que años atrás fuera señalado como el autor de la muerte de Mara Lowe, la joven dama que iba a convertirse en la esposa de su padre. Incapaz de recordar qué sucedió realmente, lleva doce años reinando en los más oscuros rincones de Londres, convencido de que no hay redención posible para él. Mara se juró a sí misma que jamás regresaría al mundo del que hace años huyó, pero cuando su hermano pierde toda su fortuna en “El Ángel Caído” la casa de juego con peor fama de la ciudad se verá obligada a intentar hacer un pacto con Temple, el hombre que no esperaba volver a ver y que resulta ser uno de los dueños del Casino. Temple cree haber hecho un buen trato hasta que se da cuenta de que la dama oculta más de lo parece y va a necesitar cada pizca de su fuerza de voluntad para resistir la atracción que siente por esa misteriosa y enloquecedora mujer, que parece dispuesta a arriesgarlo todo por honor…
Opinión
Qué tendrán estos canallas que me es imposible resistirme a ellos. Sin duda alguna, uno de mis mayores y mejores descubrimientos literarios del año pasado y de mi vida lectora ha sido Sarah MacLean y su original y adictiva saga de canallas. Con Un canalla siempre es un canalla me adentré en un nuevo género para mí, la romántica histórica, y con ella en el prestigioso club de juego de Londres, El Ángel Caído, regentado por cuatro misteriosos hombres que han perdido su reputación en la aristocracia en favor de la conseguida en los bajos fondos londinenses. Sin embargo, hasta ellos tienen corazón y, sin darse cuenta, el amor les encuentra poco a poco. Primero fue Bourne, un marqués frío y arrogante dispuesto a todo por recuperar su título que no cuenta con la fortaleza y voluntad de Penélope, la única mujer capaz de darle órdenes. Después fue Cross, un conde inteligente y astuto que encuentra a su igual en Pippa, una joven amante de la ciencia de la que se enamorará perdidamente. Ahora es el turno de Temple, conocido por todos como "el duque asesino", que de pronto se encuentra cara a cara con la mujer a quien creen que mató, Mara Lowe, que no se dejará intimidar por un hombre con su fama. ¿Serán capaces de dejar a un lado el pasado para forjar un futuro juntos o acaso es imposible perdonar lo ocurrido hace doce años? Y, una vez que conozcáis esta respuesta, queda la siguiente pregunta: ¿Quién se esconde bajo el misterioso Chase, el último de los canallas?


Hace doce años el duque de Lamont se despertó en una cama llena de sangre de la joven prometida de su padre. Sin recuerdos. Desde entonces, la aristocracia le dio la espalda y no dudaron en bautizarlo como "el duque asesino".  Incapaz de volver a su vida de lujos, el duque de Lamont adoptó un nuevo nombre, Temple, y se convirtió en uno de los cuatro fundadores del mejor y más prestigioso club de juego de Londres, El Ángel Caído. Ahora, doce años más tarde, Mara Lowe, la joven a la que le acusan de haber asesinado, se muestra ante él para hacer un trato donde salvar la fortuna que su hermano perdió en el casino. No obstante, ninguno de los dos cuenta con la inesperada atracción que surge entre ellos y pronto deberán decidir qué es lo que verdaderamente importa antes de que sea demasiado tarde. ¿El amor o el honor?

No hay amor sin espinas es la historia de Temple, tercer miembro fundador de El Ángel Caído, y de Mara Lowe, la mujer a la que incluso él cree haber matado, pese a que no recuerda nada de lo sucedido. Reconozco que tenía muchísimas ganas de seguir con esta serie después de lo mucho que me han cautivado sus predecesoras y, en esta ocasión,  estaba deseando descubrir quién era Temple, un hombre conocido por su fortaleza dentro y fuera del ring, pero con un oscuro pasado por el que muchos le temen y admiran. Asimismo, sentía verdadera curiosidad por cómo la autora hilaría esta historia con las anteriores y qué final feliz le daba a Temple y a Mara. Lo que me ha quedado muy claro después de leer No hay amor sin espinas es que Sarah MacLean sabe cómo intrigar y conquistar a los lectores con sus historias de amor y con la tercera entrega de Las reglas de los canallas lo ha vuelto a hacer.

Mara y Temple son la pareja protagonista de No hay amor sin espinas. Entre ellos existe un pasado que será difícil de olvidar para ambos y que supondrá un obstáculo durante el transcurso de la trama que hará que nos preguntemos si es posible que el amor pueda triunfar cuando hay tantas mentiras y medias verdades. Sin embargo y mientras nuestros protagonistas intentan averiguar qué es lo que sienten, nos encontraremos con escenas divertidas y cargadas de tensión sexual no resuelta, pero también muy duras, tiernas y adorables que me han arrancado más de un suspiro.    

Una de las cosas que más me ha sorprendido es la personalidad de ambos protagonistas. Por un lado, Mara es una mujer que, a pesar de haber sufrido muchísimo durante su vida, ha sabido salir adelante por sí sola. Después de lo sucedido doce años atrás, la culpa no ha dejado de acosarla ni un minuto y, en su intento por salvar a Temple, no dudará en apartar sus sentimientos por él a un lado si así consigue limpiar el nombre del duque. Por supuesto, Temple no permitirá que huya de nuevo, no ahora que ha descubierto en ella a la mujer de sus sueños y con quien comparte una conexión que jamás encontrará en otra. Sin duda, ha sido Temple quien más me ha sorprendido y, como ya me ocurrió con Bourne y Cross, no he podido evitar caer rendida ante él. Pese a la vida que ha tenido que vivir bajo ese sobrenombre, "el duque asesino", que ni siquiera sabe si se merece, es un hombre bondadoso, amable y dulce. Una de las escenas que más he disfrutado es una en la que Temple visita el hogar para niños huérfanos que dirige Mara, en la que el duque enseña a los niños modales y formas de luchar, mientras deja traslucir su lado más humano y tierno, al que Mara ni una servidora se puede resistir. Aunque debo admitir que todas las escenas entre estos dos son preciosas y encantadoras y una vez que terminas la novela se te queda una sonrisa en los labios.

Pero si hay algo que me haya encantado de No hay amor sin espinas ha sido volver a reencontrarme con las parejas de los libros anteriores, además de las interacciones entre los cuatro fundadores del club. Es una delicia saber cómo les sienta la vida de casado a los canallas Bourne y Cross, así como volver a disfrutar de momentos dulces y románticos entre ellos y sus mujeres, Penélope y Pippa. También es muy interesante conocer un poco más al misterioso Chase y, después del final de No hay amor sin espinas, sabremos de una vez por todas qué esconde el fundador de El Ángel Caído, aunque para saber más hay que leerse Nunca juzgues a una dama por su apariencia, novela que será una de mis próximas lecturas.


No hay amor sin espinas es tan romántica, divertida, excitante y entretenida como las anteriores novelas de esta serie de canallas a los que es imposible resistirse. La historia de Mara y Temple nos traslada de nuevo a El Ángel Caído, el club más prestigioso de Londres, donde viviremos una nueva aventura en la que el honor y el amor están en juego. Todo ello con el adictivo y delicioso estilo de Sarah MacLean, que hará que no puedas separarte de las páginas del libro hasta saber si este canalla y su dama encuentran su final feliz. Una serie romántica-histórica que, sin duda, se ha convertido en una de mis favoritas. 
Autor/a
Sarah MacLean creció en Rhode Island, obsesionada con la novela romántica histórica y lamentando el hecho de haber nacido mucho tiempo después de poder participar en el debut de la temporada. Su amor por la historia la impulsó a licenciarse en el Smith College y en Harvard University, antes de decidirse, por fin, a coger pluma y papel y escribir su primera novela. Sarah vive ahora en la ciudad de New York con su marido, su perro y una impresionante colección de novelas románticas.

Web de la autora: http://www.sarahmaclean.net/
Gracias por leer...

1 comentario:

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